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LECCION DE VIDA Y HUMILDAD

PRINCIPAL

ALGO TE ESPERA

 


CIERRA LOS OJOS POR UNOS MINUTOS
Y DEJA TUS PENSAMIENTOS VOLAR
POR SITIOS DE AMOR.

NO PODEMOS CAMBIAR EL MUNDO,
NI QUITAR TODO EL DOLOR DE LA TIERRA,
NI TENER YA RESUELTOS TODOS LOS PROBLEMAS,
PERO PODEMOS CADA MINUTO
MIRAR CON OJOS DE AMOR A CADA COSA.
LO QUE HOY NOS HACE SONREÍR
FUERON LAS COSAS QUE NOS HICIERON
LLORAR AYER.

LAS PERSONAS SE VAN,
LOS AMORES SE PIERDEN EN EL TIEMPO,
LOS PROBLEMAS SE SOLUCIONAN,
HASTA EL MISMO SOL SE VA CADA NOCHE
PARA RENACER AL DIA SIGUIENTE.....
NO TE QUEDES EN EL MEDIO DEL CAMINO
PORQUE ALLÁ, ADELANTE....

ALGO TE ESPERA.

Puertas


Cuando abro una, cualquiera sea, mi corazón se dispone a lo inesperado.

Sensación magnífica que nos hace niños en un segundo o ancianos por una eternidad.

Puertas a espacios conocidos, familiares, añorados, amados, cansados, a estrenar. Luminosos o en tinieblas.

Celosos guardianes de amores pasados y de hoy.

Para cuidarnos en la tibieza o rescatarnos del sol.

Sugerentes puertas que están dispuestas invitándonos a entrar.

Esta Puerta da lugar a una saga de mi autoría que traigo de un blog que abrí no hace mucho y al que poco tiempo dedico (la idea era hacer algo diferente pero nada, que resulta lo mismo)

Entonces: Dejo constancia que me estoy autoplagiando. Vale, me autorizo.

Puertas II


Algunas veces, alguien las abre y trae consigo una maravilla que nos deslumbra para toda la vida. Viene con algo divino lleno de magia y sol.

Como cuando nació mi primer hijo. Un niño pequeñito y delgado, con el que entró a la habitación una enfermera rubia y gordita empujando la cunita de metal. Adentro, el bollo de personita apenas nacido, boca abajo, dormido sereno y plácidamente.
Rosado y olía a bebé, mientras emitía pequeños suspiritos luego de succionar al aire una teta invisible con la que muy bien se alimentaba, porque durmió más de tres horas sin reclamo.

Luego demandó en un permanente ir y venir de retribuciones que crecieron con el..

Agradezco el habernos reencontrado luego de tantas vidas, tantos otros caminos recorridos en igual actitud amorosa, de camaradería y lealtad infinita.

Puertas III


Otras, son esas que uno deja entornadas para que alguien empuje apenas y pase.

Son las que más tardan en cerrarse. Las que abrimos a un amor que justo era el que deseábamos pero no el que nos correspondía. Insistimos una vez, otra más y otra.

No quiere. No es, erramos.

Sufrimos como adolescentes aún siendo adultos hasta que comprendemos. A nadie se puede forzar a entrar, menos a que se quede adentro.

Causas y cosas perdidas, tiempo y energía. Luego descubrimos que el amor no era Amor
-por lo que no se pierde, se transforma-

Era necesidad. Y ésa se satisface de varias maneras, entre ellas comiendo.

La puerta se cierra sola, tarda en abrirse nuevamente.

Memoria, no eres nada frágil.

Y empiezan los cambios cuando se abre la que da a esa cama que nos espera lisa y llana. Y en la cama, élla.

No siempre viene bien. A veces, muchas, muy mal.

Nos quedamos, porque no queremos que se nos confunda. Porque no queremos confundirnos. Porque es mucho cambiar de cara, de nombre, de mujer, de espacio despacio o rápido, de amor pasado a próximo desamor.

Nos aguantamos hasta que aparece la que nos demuestra que ya no soportábamos más.

Que mejor nos vamos, que salgamos corriendo con valijas o sin ellas, con el auto o con el perro o Ni gato me llevo, pero me voy. Hasta luego o hasta nunca. Si te he visto ni registro.

¿Muy mal? Sí, lo sé.

Pero así pasa. Y nada dejó la otra que quede detrás de la puerta. Uno se pregunta cómo fue que, ¿Nada?
¿Nada me pasa por dentro si hago el repaso de las horas, de los tiempos?

Y luego viene la Puerta IV -la que pega en la cara-

PUERTA IV


Se abrió la puerta para recibirlos, la secretaria los atiendió como si los conociera, nunca los
vio en su vida, Política del equipo, se valora. Todo resultaba cordial, gestos amenos que los
ayudaba a pasar el mal rato. Siempre algo de tensión hay en quienes esperan y los acompañantes no se salvan de la inquietud.

El hombre, un paso atrás miraba todo, cada detalle. El atuendo de la secretaria, la recepción de madera que olía a incienso, una lámpara de pie con caño de acero opaco y cuero, Igual a la de casa
El cilindro de cristal con calas, sillones mullidos azules, cortinados en el tono y el sol de Noviembre a pleno, entrando a raudales. Una mañana diáfana y fria, muy fria.

Se abrió una puerta –primera vez- El médico lo llamó por el apellido. El Poniéndose de pie se fue
apurado sin mirar ni saludar, ni un abrazo.

El se dirigió a la cafetería del sanatorio para tomar el desayuno, había llegado al lugar en
ayunas.

Cuando llevaba por la mitad el sandwisch, se abrió la puerta del ascensor y a los golpes
empujaron una camilla, tantos golpes que salió a mirar dejando el café con leche en la mesa que
ocupaba. La camilla entró por donde ingresara su mujer.

Luego, todo lo demás.

El médico casi llorando pidiéndole que rece que se iba que un paro respiratorio,que la hipotermia que no sabía.cómo había pasado, que rece.

Se abrió la puerta y entró el médico amigo, que lo ve llorando sin lágrimas que lo abraza, que
rece. Que ella se va, que se hizo todolo posible. Y vuelve a entrar, para dar a entender que no hay nada que hacer pero no lo dice, que ella se va. Y ya no escucha el resucitador, que mejor que muera. Ya más de quince minutos, descerebrada, que mejor que muera, que ya está, que no hay nada que hacer.


Que mejor que mueras. Mejor que mueras.

El hombre araña las paredes y abre la boca para gritar que se quede. Pero su voz no sale se le ahoga adentro. Ningún escándalo, ni un reclamo, no llora lágrimas.

Sale por la puerta principal, están los amigos, hermanos, Su madre (la madre de ella), se hace pequeña y nadie puede consolarla. Y él, que de esa pesadilla no despierta.

Todo cambia. En su vida, en el mundo, en su mundo.

También quiere morir. Y muere. Y una parte muy suya se muere entonces.

Y piensa y siente que esa parte, no resucita nunca porque sigue viviendo.


Algunas puertas pegan cuando cierran.

PUERTA IV


Se abrió la puerta para recibirlos, la secretaria los atiendió como si los conociera, nunca los
vio en su vida, Política del equipo, se valora. Todo resultaba cordial, gestos amenos que los
ayudaba a pasar el mal rato. Siempre algo de tensión hay en quienes esperan y los acompañantes no se salvan de la inquietud.

El hombre, un paso atrás miraba todo, cada detalle. El atuendo de la secretaria, la recepción de madera que olía a incienso, una lámpara de pie con caño de acero opaco y cuero, Igual a la de casa
El cilindro de cristal con calas, sillones mullidos azules, cortinados en el tono y el sol de Noviembre a pleno, entrando a raudales. Una mañana diáfana y fria, muy fria.

Se abrió una puerta –primera vez- El médico lo llamó por el apellido. El Poniéndose de pie se fue
apurado sin mirar ni saludar, ni un abrazo.

El se dirigió a la cafetería del sanatorio para tomar el desayuno, había llegado al lugar en
ayunas.

Cuando llevaba por la mitad el sandwisch, se abrió la puerta del ascensor y a los golpes
empujaron una camilla, tantos golpes que salió a mirar dejando el café con leche en la mesa que
ocupaba. La camilla entró por donde ingresara su mujer.

Luego, todo lo demás.

El médico casi llorando pidiéndole que rece que se iba que un paro respiratorio,que la hipotermia que no sabía.cómo había pasado, que rece.

Se abrió la puerta y entró el médico amigo, que lo ve llorando sin lágrimas que lo abraza, que
rece. Que ella se va, que se hizo todolo posible. Y vuelve a entrar, para dar a entender que no hay nada que hacer pero no lo dice, que ella se va. Y ya no escucha el resucitador, que mejor que muera. Ya más de quince minutos, descerebrada, que mejor que muera, que ya está, que no hay nada que hacer.


Que mejor que mueras. Mejor que mueras.

El hombre araña las paredes y abre la boca para gritar que se quede. Pero su voz no sale se le ahoga adentro. Ningún escándalo, ni un reclamo, no llora lágrimas.

Sale por la puerta principal, están los amigos, hermanos, Su madre (la madre de ella), se hace pequeña y nadie puede consolarla. Y él, que de esa pesadilla no despierta.

Todo cambia. En su vida, en el mundo, en su mundo.

También quiere morir. Y muere. Y una parte muy suya se muere entonces.

Y piensa y siente que esa parte, no resucita nunca porque sigue viviendo.


Algunas puertas pegan cuando cierran.

Imaginate...


Imagínate que pudieses alejarte de ti mismo unos cuatro o cinco pasos, suficientemente lejos como para estar completamente separado de ti mismo pero suficientemente cerca como para poder observar cada detalle.

¿Qué verías?
¿Qué impresión te llevarías de ti mismo?
¿Te agradaría lo que verías?
¿Qué consejo ansiarías darte?

Ahora mismo:
Por un momento, mírate a ti mismo como mirarías a otra persona, con una dosis de objetividad y neutralidad.

Considera cómo se perciben desde afuera tus acciones y prioridades. Observa lo que haces con los momentos preciosos que conforman cada día. No sólo encontrarás oportunidades de mejora.
También descubrirás enormes e increíbles posibilidades.
Te ayudará a tener una nueva y valiosa perspectiva de ti mismo.
Tú ya sabes como es visto desde el interior.
Trata de descubrir cómo es visto desde afuera hacia adentro.

Verás el mundo de una manera nueva y positiva.



autor: Anónimo

EL ZAHIR Y EL ACOMODADOR


Buen libro de Paulo Coelho. Un libro de los muchos que llevo leídos este año. Interesante, entretenido aunque no creo que a todo el mundo le gustara, y en su misma tónica aunque esta vez de fondo se ve a un Paulo Coelho hablando de él mismo y de la dificultad de escribir un libro. De este autor también he leído "El alquimista", del cual hice un trabajo. Me lo leí dos veces y es sin duda su mejor obra. Otro libro suyo que me he leído este año es "Verónica decide morir".
El Zahir es una bella obra, de la que extraigo dos cosas:

1.- "Según el escritor Jorge Luis Borges, la idea del Zahir procede de la tradición islámica, y se estima que surgió en torno al siglo XVIII. En árabe, Zahir significa visible, presente, incapaz de pasar desapercibido.

Algo o alguien con el que, una vez que entramos en contacto, acaba ocupando poco a poco nuestro pensamiento, hasta que no somos capaces de concentrarnos en nada más. Eso se puede considerar, amor, santidad o locura.

2.- (El protagonista lee un libro de magia y lee lo siguiente): El "acomodador": siempre hay un acontecimiento en nuestras vidas que es el responsable del hecho de que hayamos dejado de progresar.

Un trauma, una derrota especialmente amarga, una desilusión amorosa, incluso una victoria que no entendemos muy bien, acaba haciendo que nos acobardemos y que no sigamos adelante.

El hechicero, en el proceso de crecimiento de sus poderes ocultos, primero tiene que librarse de ese "punto acomodador", y para eso tiene que recordar su vida y descubrir dónde está.

¿Crees que en alguna ocasión te "has acomodado" a las circunstancias y que ello te haya impedido progresar, subir escalones, crecer, madurar, ser mejor persona y amar mejor y más a los demás?

¿Ha habido algún hecho en tu vida que te haya "bloqueado" durante un tiempo sin permitirte cierto campo de acción al estar obsesionado con ese hecho? ¿Es esta una actitud simplemente adolescente o normal también entre los adultos?

¿Crees que existe un límite en el progreso y el crecimiento? Hay muchoa personas que olvidan que hasta el día en que morimos... aprendemos, crecemos en el amor, en sabiduría.

POEMA Y CUENTO


De Antonio Machado: proverbios y cantares, poema XVII

"En mi soledad
he visto cosas muy claras,
que no son verdad"


¿Alguna vez te has convencido a ti mismo de alguna cuestión y con el tiempo y con perspectiva te has dado cuenta de que todo aquello que era tan claro y tan obvio era una absoluta estupidez?

De Jorge Bucay, cuento extraído de su libro: "Cuentos para pensar"

Dice así:

Voy caminando por un sendero. Dejo que mis pies me lleven.
Mis ojos se posan en los árboles, en los pájaros, en las piedras.
En el horizonte se recorta la silueta de una ciudad.
Agudizo la mirada para distinguirla bien.
Siento que la ciudad me atrae.

Sin saber cómo, me doy cuenta de que en esta ciudad puedo encontrar todo lo que deseo.
Todas mis metas, mis objetivos y mis logros.
Mis ambiciones y mis sueños están en esa ciudad.
Lo que quiero conseguir, lo que necesito, lo que más me gustaría ser, aquello a lo que aspiro, lo que intento, por lo que trabajo, lo que siempre ambicioné, aquello que sería el mayor de mis éxitos.
Me imagino que todo eso está en esa ciudad.
Sin dudar, empiezo a caminar hacia ella.
Al poco de empezar a andar, el sendero se hace cuesta arriba.
Me canso un poco, pero no importa.
Sigo.

Diviso una sombra negra, más adelante, en el camino.
Al acercarme, veo que una enorme zanja impide mi paso.
Temo... Dudo.
Me enoja que mi meta no pueda conseguirse fácilmente.
De todas maneras, decido saltar la zanja.
Retrocedo, tomo impulso y salto...
Consigo pasarla.
Me repongo y sigo caminando.
Unos metros más adelante, aparece otra zanja.
Vuelvo a tomar carrera y también la salto.
Corro hacia la ciudad: el camino parece despejado.

Me sorprende un abismo que detiene mi camino.
Me detengo.
Es imposible saltarlo.
Veo que a un lado hay maderas, clavos y herramientas.
Me doy cuenta de que están allí para construir un puente.
Nunca he sido hábil con mis manos...
... pienso en renunciar.
Miro la meta que deseo... y resisto.
Empiezo a construir el puente.
Pasan horas, días, meses.
El puente está hecho.
Emocionado, lo cruzo y al llegar al otro lado... descubro el muro.
Un gigantesco muro frío y húmedo rodea la ciudad de mis sueños...
Me siento abatido...
Busco la manera de esquivarlo.
No hay forma.
Debo escalarlo.
La ciudad está tan cerca...
No dejaré que el muro impida mi paso.
Me propongo trepar.
Descanso unos minutos y tomo aire...

De pronto veo, a un lado del camino, a un niño que me mira como si me conociera.
Me sonríe con complicidad.
Me recuerda a mí mismo... cuando era niño.
Quizá por eso me atrevo a expresar en voz alta mi queja.

-¿Por qué tantos obstáculos entre mi objetivo y yo?

El niño se encoge de hombros y me contesta.

-¿Por qué me lo preguntas a mí?

Los obstáculos no estaban antes de que tú llegaras...

Los obstáculos los trajiste tú.

En ocasiones, somos nosotros mismos los que tiramos piedras contra nuestro propio tejado. Son nuestros miedos, nuestras caídas, nuestras victorias, ese "acomodador" del que escribí antes, lo que nos impide seguir adelante, y conformarnos.

Lo que supone la amistad...

No ames al prójimo como a ti mismo,

amale como es.

Cada uno de nosotros tenemos un escondite, en algún lugar muy profundo, un lugar donde vamos para estar solos, para pensar, para ser nosotros mismos.Este único lugar dónde confrontamos nuestros más profundos sentimientos, se convierte en el refugio de nuestros deseos, nuestras necesidades, nuestros sueños y aún también de nuestros miedos.

El lleva la esencia de lo que somos y de lo que deseamos ser, pero entonces y ahora, así sea por escogido o por ser un designio, alguien encuentra el camino hacia ese lugar que pensábamos que solo era nuestro, y nosotros le permitimos a esa persona ver, compartir todas nuestras razones, toda la incertidumbre y las emociones que hemos guardado ahí.
Esta persona añade nuevas perspectivas a nuestro escondite. Entonces muy despacio se acomoda en su propia esquina de nuestro lugar especial; donde un pedazo de él se queda para siempre.
Y Entonces llamamos a esta persona ...

AMIGO...

EFECTOS DE LA MENTIRA


La verdad nos hace libres y la mentira nos convierte en esclavos, porque perdemos la percepción positiva y enaltecedora del que no tiene nada que ocultar ni de que ocultarse. Así como la verdad es una sola y representa eventos, sentimientos, situaciones ciertas y nacidas de la espontaneidad, la mentira tiene mil facetas, puede utilizar muchas caras y nace de sentimientos que no responden a la realidad de los hechos.

Al mentir, como se distorsiona o niega a plena conciencia la realidad, el ser interno que es la casa del espíritu, siente que esto es contrario a su propia esencia divina, e independiente de su actitud y apariencia externa, en su fuero más íntimo se siente culpable.

La culpabilidad perturba la espiritualidad, alimentando un sentimiento angustioso que se manifiesta en la inquietud de enfrentar o tener que lidiar con los eventos o hechos que son verdaderos y por tanto de una fuerza arrolladora.

La angustia al no sentirse conforme consigo mismo, no obstante que no es percibida en el exterior del individuo, tiene el grave problema que no se puede desterrar porque vive dentro de la persona misma, sin que exista otra solución que no sea la de corregir y… decir la verdad.

Para enmendar se requiere integridad y nobleza, pero como el que miente carece de esas virtudes, los sentimientos negativos internos, tocan su intelectualidad y terminan creándole estados neuróticos productores de estrés que, al final, afectan su salud integral.

La mentira es una violencia contra nuestra propia esencia y sagrada individualidad, porque involucra no actuar como nos corresponde… como deberíamos ser. Al mentir promovemos que nuestros hermanos nos juzguen y de tal manera transgredan el mandamiento de no juzgar.

La mentira voluntaria y a conciencia, distorsionando o enmascarando la realidad de los hechos, al engañar a los demás, nos engañamos a nosotros mismos y eso nos obstaculiza ser felices.

Los efectos de mentir suelen ser graves y acumulativos, especialmente para nosotros mismos al generar estados neuróticos de diversa índole.

En ese mundo interno, donde no podemos engañarnos, sentimos que somos menos nosotros mismos, traicionando principios fundamentales para el buen vivir.

El no poder mirar frente a frente a quienes mentimos, el estar siempre acomodando las actuaciones a la escena preparada de la mentira, nos hace sentirnos incapaces de afrontar la realidad y eso afecta gravemente nuestra autoestima.

La mentira juega en nuestra contra. Es factor perturbador de la necesaria salud mental y física, pero además logra que los demás pierdan su consideración, fe y confianza en nosotros.

La mentira es enfermedad soportable, pero es una patología que al producir efectos nocivos a los demás, también nos daña integralmente, por lo cual es anti-natural promoverla, porque no fuimos diseñados para la enfermedad sino para la salud, cual es una condición indispensable para ser… felices.

La mentira es contraria al amor, porque Dios es amor y verdad; como consecuencia, al mentir se transgrede esa fuerza intangible que une a la humanidad representada por el AMOR DE DIOS.

Tal Vez






CUANTO PESA TU CRUZ?

LO QUE NO FUE…

Releyendo una columna de C Warnken he pensado en el ayer. Y resulta extraño a mi no tener esos recuerdos nostálgicos, esas situaciones que llevan a pensar “qué ganas de repetir la historia”. No. La historia no se repite, aprendo de ella y dejo que fluya una próxima novela en mi vida.

nostalgia1.jpgNo quisiera que volvieran aquellos momentos felices porque ésos ocurrieron en el minuto exacto y si hoy se repitieran ya no serían iguales, no sentiría la misma emoción ni sorpresa de aquella primera ocurrencia.

Tampoco quisiera retroceder el tiempo para enmendar errores. Todo lo que sucede en la vida del ser humano que está atento a ser cada día mejor y trascender , es valioso, nada descartable, aunque nuestra razón diga lo contrario…

nostalgia3.jpgPensando en aquello en que tuve total oportunidad de “hacer “y de “ser” y que no hice ni fui, puedo tener profunda angustia, pero si llevo la razón y fe a mi alma pronto descubro que los motivos de ello estaban tiernamente asentados en la base de un querer del Padre mejor para su hija.

Las lamentaciones por lo que no existió, por la búsqueda inconclusa, no genera en mi gran expectativa de un futuro mejor. Puedo mirar por la ventana el movimiento de los álamos y sumir mi mente y mi corazón en una pena inquietante. O puedo pensar, mirando mi alma, que aún tengo oportunidad en la vida. Y que Dios, aún, aguarda que abra mis ojos.

nostalgia-2.jpgFrente a lo que ya no es, al pasado, a lo que no volverá ¿Qué hacemos? Podemos hundirnos en la tristeza o sacar lo mejor de todos los tiempos y tratar de reivindicar aquellos aspectos.
Y en más de algún caso recordar, con emoción, con sentimientos calmos y agradecer por haber tenido la oportunidad de vivir aquellos momentos. No es menor este punto, tanto así que hoy podemos comparar, pero no nos podemos quedar en la mera comparación melancólica.

De pronto recuerdo lindas situaciones y sin embargo hoy comprendo que nada logro si sólo persiste en mi una pena incontenible. Debo aprender a recordar sin dolor y sacar todo lo bueno, tratar de llevar esto último al presente, al hoy. Quizás algo ilusa mi idea, pero ¿qué es el ser humano sin sueños? Aunque los imposibles alcanzan al hombre, para Dios nada lo es.

nostalgia4.jpgEs la imagen de contemplar por la ventana cuando llueve o caen las hojas de los árboles en otoño ¿miraremos, admirados por la belleza de la naturaleza y sus fenómenos o, con tristeza, nos lamentaremos porque no podemos salir? Prefiero caminar bajo la lluvia…

Debemos preocuparnos del hoy, del mañana quizás, pero el mañana espera, no hay apuro. Recordar las buenas situaciones y experiencias, sacar lo mejor de ellas.

Si, mucho se utiliza la frase: “todo tiempo pasado fue mejor”, pero yo pregunto: nuestros abuelos, tíos, bisabuelos ¿no habrán dicho lo mismo? ¿Nuestros padres no habrán escuchado esa frase de sus propios padres? Eso se llama nostalgia. El resto es el recuerdo positivo.

set10imagen.jpg

Cuando llegues a amar…

 

Cuando llegues a amar, si no has amado,
sabrás que en este mundo
es el dolor más grande y más profundo
ser a un tiempo feliz y desgraciado.

Corolario: el amor es un abismo
de luz y sombra, poesía y prosa,
y en donde se hace la más cara cosa
que es reír y llorar a un tiempo mismo.

Lo peor, lo más terrible,
es que vivir sin él es imposible.

Rubén Darío (Nicaragua)

LA FLOR Y EL AGUA


La piel reacciona con las palabras como la flor al agua...

Y tú eres flor y yo soy agua...

La distancia podrá apartar nuestros cuerpos pero nunca nuestras almas...

Miedo


Tengo miedo a volver a sentir

tengo miedo de volver a enamorarme

tengo miedo de que no me quieran

tengo miedo de que no se detenga el tiempo al verte

tengo miedo de que mi corazón sufra de nuevo

tengo miedo de mi

tengo miedo del dolor

tengo miedo a tantas cosas

tengo miedo a que me hagan daño

tengo miedo a no ser correspondida

tengo miedo al engaño de nuevo

tengo miedo de unos ojos pidiendo perdon

tengo miedo a no ser lo que se espera

tengo tanto, tanto miedo

que cerrare mi corazón con llave

para no tener nunca mas MIEDO

Amigos Para Toda La Vida


La verdadera amistad no se ve
Con Los ojos; se siente con el corazón
Cuando existe confianza, comprensión,
Secretos, lealtad y momentos compartidos.

La amistad es un sentimiento que raramente
Se encuentra en la vida, pero cuando se
La halla causa un profundo impacto en
Nuestro bienestar, nuestra fortaleza
Y nuestro carácter.

Cuando dos personas han compartido
Sus sentimientos, sus sueños,
Pensamientos y temores;
Cuando han abierto sus
Corazones...

Cuando dos personas
Se conocen lo suficiente
Como para descubrir la tristeza
Oculta detrás de una sonrisa
O la felicidad
En el brillo de Los ojos.

Cuando han compartido tantas risas,
Y cuando el dolor del otro en Ocasiones provoca lágrimas; Cuando dos personas Creen una en la otra y Siempre son sinceras Entre sí.

Cuando ambas confían mutuamente
En la verdad siempre presente en ellas, Puedes tener la seguridad que comparten una amistad

Para toda la vida.

autor:Desconocido

COMPENDIO FINAL DEL AMOR

“Un ejemplo del amor de pareja que nada espera, es el que profesó San José por la Virgen María. Nunca siquiera solicitó a la Santísima Virgen que lo amara en el sentido terrenal, porque su amor era tan grande que la amo a ella y a su Hijo, sin esperar nada a cambio. Es más, pensó en alejarse para que ella no fuera condenada por el pueblo. El verdadero amor todo lo da y nada espera. El verdadero Amor se recibe sin siquiera merecerlo, porque proviene de quien nos ama sin importar cuanto nosotros lo amemos a El. El verdadero amor se recibe con humildad y se goza en silencio.”

Francisco.

"...el amor que Cristo nos enseña no es un amor sensual, fundamentado en la posesión física y en el placer. Este tipo de amor degrada a la persona al considerarse como un pasajero objeto de gozo y satisfacción"

“El factor común es el amor. Es un misterio maravilloso que nos alecciona ,desde dentro, a romper, siempre, con uno mismo, y así, avanzar a semejanza con Cristo. Cuando se ama no hay reglas generales que el mundo hace subrepticiamente vinculantes, casi leyes; no se obedece a parámetros humanos, sino a los del amor. Todo es amor, y el amor de verdad se detiene, reconoce sus errores, es humilde, libremente acepta al otro tal cual es, enaltece, busca la plenitud de su humanidad, es capaz de desvivirse por quien ama, jamás pasando a llevar la libertad del ser amado. En todo sentido, en cualquier expresión del amor, amistad, etc., verificamos esta esencia del amor…”

“… Nosotros no miramos el mundo desde parámetros estadísticos, o perfectamente matemáticos; siempre la esperanza y el creer en las personas será nuestra fuerza, que proviene del Padre. Así el mundo hecho un caos, a los ojos del Padre es una viva oportunidad para amar, el Dios de las oportunidades…

Cristo, con su vida, pasión y muerte es el testimonio elocuente del verdadero sentido del amor. Amor que es donación; donación que es sacrificio.

El amor es lucha, también sacrificio. Hace del ideal una continua realidad. Exige “ser” antes que “hacer”. Desde el ser ama…Trasciende la temporalidad, el corazón se eleva a lo alto, y desciende heroicamente…Desparramada está la idea que la felicidad es cosa simple, mas nadie más infeliz que quien quiere ser feliz y no ama en el sufrimiento, en el dolor. En cada suceso de nuestras vidas, hay un profundo sentido que, sólo un corazón sacrificado, lee sin problemas; sencillamente Dios Padre le habla, y es capaz de remecer su propia vida, luchar por lo que anhela, vivir para el otro antes que para uno mismo…”

“La libertad es el puente al amor. Ahora, si comprendemos el amor en su más amplio sentido, no esperaríamos que nos amasen, al contrario, seguiríamos entregando amor. Un salto trascendente de amor es feliz en la felicidad del otro, aun cuando no sea correspondido.”

"El amor verdadero es aquel que se da y se entrega sin intereses ni recompensas, con la única finalidad de hacer feliz a aquel a quien se ama."

“El amor es uno solo, y desciende desde el Padre a los corazones humanos. Indeleble es su paso. Vale en la vida preguntarse, aunque sea una vez, seriamente, si he tenido un miramiento por el sentimiento de los demás, o todo este tiempo he querido atragantar a la otra persona a regañadientes lo que no nace de su libertad….”

“Cuando una persona conoce el amor, el verdadero, ese amor siempre reclama perpetuidad, permanencia, perdurabilidad. Y esto no es algo exclusivamente de nosotros los creyentes, sino también humano. Quien ama siempre querrá amar sin un final. No creo conocer a una persona que desee amar para terminar mañana, o pasado, o en unos años. Es propio de un amor puro entregarse a la infinitud, para nunca jamás terminar…Pero para que se verifique esta realidad, es necesario que tal amor sea verdadero.”

Parece que el término "amor" se ha deshumanizado, pero Cristo, ha elevado su significado a lo más alto, y en su más pura expresión: donación.

“Cuando el amor es real, es puro, proviene, en mi caso, del Padre, nunca , pero nunca estaré yo en primer lugar, sino que todo lo daré por quienes amo, me sacrificaré, con alegría, por el ser amado, renunciaré a muchos estados y situaciones por él /ella; apostaré todo por amor y cada acto, cada palabra, cada pensamiento, tendrá lugar en él /ella, antes que en mi. De ahí el “ser para el otro” y no para mi misma. Mirar en el corazón del ser amado es disponer mi alma a él /ella, preocuparme por cada paso suyo y, sin embargo, dejar a este ser amado en libertad, dejar a esta persona “ser”. No coartar, no querer que se haga mi voluntad, no imponer, no cosificar….cuando estimamos el amor como cosa “Tener al otro”, desplomamos todo posible germen de amor, convirtiéndose en un invento de amor.

El ser humano está tan ávido de amor, pero no es capaz de reconocer y cultivar el verdadero sentido del mismo, quiere amar a “su pinta”, colocándose, él, en primer lugar, tratando, de hacer lo que él quiere, lo que sus caprichos desean….”tener”…..nos alejamos del sentido real.”

“Amaremos verdaderamente cuando deseemos la felicidad real del otro antes que la nuestra, subjetiva; amaremos cuando seamos felices porque el otro lo es, aunque no sea a nuestro lado. Pero jamás, jamás, trataremos de imponer nuestro amor, que de amor, así, nada tiene.”

Andrea Emma

“Para amar hay que poner mucha bondad, esto es, mucho don de nosotros mismos. Pensar en los demás, agradarlos, sacrificarse por ellos. Conciliarlo todo en la bondad que acoge y acoge con alegría”

San Alberto Hurtado

"Es en la cruz donde puede contemplarse la verdad de este amor. A partir de esta verdad se debe definir qué es el amor y, desde este mirada, el cristiano encuentra la orientación de su vivir y de su amor. Ojalá que el ejemplo de amor-donación que Jesucristo nos transmite con su pasión y muerte nos sirva para analizar si de verdad somos sinceros al afirmar: “te amo”."

Amar a un ser humano...

 Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea; es agradecerle a la vida el prodigio de su existencia y sentir su presencia una auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de su abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuánto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerlo sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido

Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios límites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos

Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión humilde del Hombre, como una manifestación humilde y palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada “ser humano”, de la cuál tú formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto sus facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados oscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo, aunque sea la más humilde de todas las notas musicales.

 

© Autor:Deconocido